LAS RÉALITÉS INVISIBLES
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Bueno te contaré en lo que se fundamenta nuestra creencia: Nosotros los Shuar, como tales, llevamos una vida muy diferente a los demás grupos humanos existentes en este mundo.

En primer lugar te hablaré de nuestra creencia en relación con el mundo.

Cabe aclarar que existen varios lugares: uno visible llamado Nunka, tierra y otros mundos o lugares invisibles tales come: Nayaimp que tal vez corresponda a lo que en castellano llaman cielo; tunkurua-waitiai nunka, que tal vez es lo que llaman infierno y el interior de la tierra: nunka init Nunkui pujutai, (la tierra donde esta Nunkui).

El lugar visible (tierra) es habitado por personas vivas y seres materiales en general y los lugares invisibles que acabé de nombrar anteriormente son habitados por seres espirituales. También, en estos lugares misteriosos, hay vida; pero ésta, es muy diferente a la vida de las personas de la tierra en que vivimos; por otra parte creemos que estos mundos si tienen características semejantes con el nuestro: tal el caso de las fiestas, de la vivienda (jea), de la vestimenta, se diferencian porque en estos lugares no existe ninguna circunstancia contraria a lo bueno, excepto en el infierno (tunkurua).

Esto digo porque son experiencias vividas por nuestros mayores y de manera particular mi abuelito me contó su experiencia vivida en el sentido misterioso, me dijo:

"Una vez me había desmayado a causa de una enfermedad grave; y en esa circunstancia veía mi cuerpo como un objeto invalido aunque era mi propio cuerpo. Este que veía, era yo, era mi alma. Luego dejé mí cuerpo y me iba caminando por un sendero amplio y flamante, caminando por allí observaba unas bonitas cosas inexplicables que se encontraban alrededor. En pocos instantes llegué a una casa Shuar grande, la puerta estaba abierta me acerqué a ella para poder entrar dentro de la casa. Gentes que allí estaban de fiesta me vieron y entre ellos se decían:

- ¿Quién es el que viene?

Y uno de ellos decía:

-¡Cierra la puerta porque para él no llega el día de que entre aquí!

Y por la misma me cerraron la puerta. En el caso de que hubiera muerto para siempre, llegaría el momento de entrar allí.

Al no poder entrar en la casa me detuve un instante y por la rendija (tanishnumani)de la pared, vi a uno de más parientes ya fallecido bailando bien vestido con un traje nuevo y su cara pintada con achiote, sirviéndose la chicha en un recipiente grande, en un amámuk (tazón de barro).

Toda la gente que permanecía en el interior de la casa se encontraba llena de felicidad. Regresó recorriendo el mismo camino que hice a la ida.

En ese momento al punto de llegar a un estado normal, esto es, volver en mí del desmayo, sentía un dolor intenso que me producía el hígado.

En pocos instantes más logró revivir, esto es despertarme del desmayo, y recuperó el estado normal.

Todos más familiares lloraban a mí alrededor por pena de mí, pues me creían muerto".

De esta manera mí abuelito me narró su experiencia.

Por esto y por muchos casos más, nosotros los Shuar creemos que existe un lugar donde los espíritus de las personas fallecidas continúan viviendo. Así pues, consideramos como un paraíso, penker pujutai nunka, a ese lugar.

En cambio en el infierno tunkuruanam, no es lo mismo, es un lugar

De sufrimiento y creemos que existe un demonio que manda todo iwianch uunt.

El espíritu o alma de un fallecido llega allí y ese jefe lo recibe y lo manda al fuego para que se queme, los demás fantasmas le ayudan al jefe trayendo leñas para quemar a esa alma recién venida. Más tarde, éste se transforma en un verdadero demonio nekás iwianch.

Por lo tanto, la vida en este lugar tunkuruanam, es lo contrario a la vida del lugar bueno que anteriormente acabó de describir. Además, nosotros creemos que tanto las personas como los animales y las plantas tienen almas.

La razón por la cual creemos esto, es porque los espíritus de los animales se presentan a las personas durante los sueños y también durante la "borrachera" de las bebidas alucinógenas.

Hay que saber también, que de una manera particular, el alma de un perrito va directamente y siempre al infierno "tunkuruanam", por eso es que este espíritu le auxilia al alma de la persona fallecida, trayéndole agua en su oreja, dándole de beber.

Esto según el trato que se le haya dado mientras vivía en esta tierra, si aquí en la tierra se le trató bien le trae el agua para refrescarse en pago

Al buen trato y en cambio si en la tierra ha sido maltratado, allá, el espíritu del perro también sale en contra y ya no se pone a auxiliarle, sino a acarrear más leña para hacer que se queme.

Todo lo que acabó de explicar son experiencias vividas por nuestros mayores que hace miles y miles de años vienen conociendo estas cosas y para estar más seguros podemos consultar en los mitos que son las fuentes donde se concentra las realidades de nuestra vida.

Otro mundo es anku que probablemente en castellano llamaríamos purgatorio y la casa espíritu la llamamos jeakar que es invisible a los seres vivientes.

Existe también otro mundo que es de Tsunki, es el mundo de las aguas, Entsa. Allí tienen ellos todo lo que nosotros tenemos aquí, casas, gallinas, ganado, chanchos. Distinguen los insectos (por ejemplo: las raspas son cucarachas que ellos botan a las gallinas, que son para nosotros los peces), en sus casas tienen kutank, chimpi (tortuga) etc. Y a nosotros nos ven como gavilanes. En ese mundo los tsunki hacen nuestras propias actividades. Las partes hondas del río son las casas de tsunki, los sitios correntosos son sus chacras y cuando los ríos crecen sueltan a sus animales (chanchos, gallinas) para que vayan a coger sus alimentos.

A tsunki, han visto muchos Shuar, lo ven a eso de las seis de la tarde y ellos nos cuentan que realmente existe. Cuando vamos al río a tomar tabaco, se le encuentra porque él se da cuenta de que se lo busca y sale al encuentro.

En la vida del mayor que escribí antes cuenta una de estas experiencias.

No me detengo a describir estos mundos porque no es el tema que me he propuesto; pero, referente a esto habría mucho que decir y muchos testimonios que presentar.

En el mundo Nunka vivimos nosotros los seres materiales que en cierto tiempo nos acabaremos.

En el Nayaimp habitan los seres espirituales que tienen todo y que no les falta nada. Además, en este mundo viven en sociedad; estos seres son inmortales.

En el otro mundo que llamamos Anku, que probablemente en castellano llamaríamos purgatorio todos esos espíritus que viven en este mundo cumplen la etapa de vida de acuerdo a cuanto tiempo vivió cuando estaba con cuerpo material, luego de haber cumplido todo esto, salen a vivir en Nayaimp; por lo tanto, se desaparece de este mundo.

Bajo la tierra vive Nunkui, que tiene el poder de enriquecer o empobrecer con alimentos a las personas que viven en este mundo; según el comportamiento de las mismas, desde allí da vigor a las plantas.

Estos seres viven con todo cuerpo y alma; hacen milagros. También, en este mundo existen plantas de toda clase; los animales, como por ejemplo jabalíes (untsuri, uunt paki) y los sajinos (yankipik paki) para él los son chanchos, se enojan cuando los chanchos llegan heridos con balas, y les curan. También, crían esos animales y otros más para nosotros.

Bajo las aguas vive Tsunki, que en nuestro idioma consideramos etsania Shuar. También, en este mundo, existe toda clase de plantas y animales comestibles y no comestibles, esos no los vemos, pero si existen. Para Tsunki, el agua que vemos no es agua, sino como una especie de firmamento; así como nosotros vemos la parte que nos cubre.

Antiguamente, nuestros mayores solían explicar la vida y los lugares de existencia de diferentes maneras, de acuerdo a sus experiencias vividas. El lugar que vivimos nosotros según dijimos ya, se llama tierra (iwiaku pujutai) la tierra de los seres vivos. Todas aquellas personas que conforman diferentes grupos humanos en este mundo, son mortales (jaka amunain ainiawai). En este lugar nosotros no tenemos la vida eterna, porque somos materia que en un tiempo determinado nos acabamos y, por la descomposición, nos volvemos a convertir en tierra. Además, personas limitadas somos, necesitamos una protección y ayuda, para esto siempre nosotros como Shuar buscamos a alguien (Arutam), un ser superior para que nos proteja de todo peligro. Mientras nosotros vivimos tenemos miedo a la muerte.

La búsqueda de este ser superior es con el fin de que nos proporcione una vida larga (tarimiat pujúsun).

Aclaro que, actualmente, no todos tenemos una misma idea en creer en ese ser superior (Arutam) ni tampoco buscamos una protección divina (Arutam Kakarmari), como hacíamos antes, nos hemos puesto a buscar por nuestra cuenta todo lo referente a lo material y de manera particular buscamos constantemente el dinero y creemos que con éste podemos ser felices. No hay nada más falso. Aquí digo más palabras que me decía el mayor durante la entrevista:

"Lo que yo como persona mayor aconsejaría a todos los jóvenes Shuar de hoy: No traten ni pretendan buscar tan sólo cosas materiales, que incluso hasta nos puede llevar por un mal camino, sino que busquen algo más allá de lo material, porque somos creados de cuerpo y alma. Aquí va mi interrogación: ¿De qué nos serviría si nosotros tratamos de alimentar tan solo nuestros cuerpos, antes que alimentar a nuestra alma?"

Y yo me admiro de la vida que llevaban nuestros mayores, ellos nunca pretendían buscar en lo material la seguridad de sus vidas sino que ellos buscaban en primer lugar adquirir poderes espirituales para estar seguros y cómodos en la vida cotidiana.

Nuestros mayores antiguamente solían contar que todas las personas buenas que viven en aquel lugar que llamamos cielo, viven felices, mientras que nosotros aquí en la tierra vivimos sufriendo muchas circunstancias injustas y esto puede ser por problemas morales, por las enfermedades producidas, por las matanzas entre unos y otros. Pero el que tiene o posee poderes espirituales lo soporta todo, lo vence y vive mejor su vida, con la confianza de que lo que hace se lleva a buen término.

Quienes buscaron los bienes espirituales es como si aprueban el año de estudios y pasan a otra vida superior que sería en el mundo Anku, de allí suben a Nayaimp.

Los que no aprueban esta vida en cambio bajan al otro estado inferior que sería tunkurua; estos son los que buscaron solo bienes materiales y no hicieron en su vida algo para los demás.

Las personas vivas se relacionan con otras especies tales como con los animales y las plantas. Las relaciones que mantenemos con los animales, talen como con el perro, es manutención recíproca, porque el perrito caza las presas y nosotros nos alimentamos de ellos, luego a éste se le atiende con los alimentos adecuados, satisfaciendo su hambre, su necesidad de cuidado, se le baña; así con otros animales que nos dan la carne, pero de esto trataré más tarde.

Las relaciones con las plantas, tanto las plantas alucinógenas como las plantas medicinales y comestibles, (es parecido a lo anterior), les guardamos respeto como si fuesen personas porque en realidad ellos son otro tipo de personas y tienen sus espíritus y mediante los anent: nos comunicamos con ellos. De esto trataré más ampliamente después.

De este modo nosotros las personas vivas vivimos en la tierra y nos relacionamos con los otros seres o personas vivas pero de otra especie, las plantas y los animales.

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